El manejo de cargas mediante puente grúa requiere una planificación rigurosa y el cumplimiento estricto de protocolos de seguridad. Estas maniobras implican riesgos elevados debido al peso de los materiales, la altura de trabajo y la precisión que exige el movimiento de izado.
Por ello, las empresas deben establecer procedimientos normalizados que garanticen la seguridad de los operarios, la integridad del equipo y la estabilidad de las cargas durante todas las fases del proceso.
La aplicación de protocolos de carga y descarga seguros no solo previene accidentes, sino que también optimiza la eficiencia operativa y prolonga la vida útil del puente grúa. En este artículo se detallan los pasos fundamentales para ejecutar estas maniobras de forma segura, conforme a la normativa vigente y a las mejores prácticas industriales.
Qué es un puente grúa y cuál es su función en los procesos industriales
El puente grúa es un equipo de elevación diseñado para manipular cargas pesadas de forma segura y controlada dentro de entornos industriales, almacenes o talleres. Su estructura, compuesta por vigas, carro y polipasto, permite el desplazamiento horizontal y vertical de materiales con alta precisión.
Se utiliza principalmente en operaciones de producción, mantenimiento y logística donde es necesario mover elementos de gran peso o volumen, optimizando tiempos y reduciendo el esfuerzo manual.
Importancia de los protocolos de carga y descarga en la seguridad operativa
El cumplimiento de los protocolos de carga y descarga no solo garantiza la integridad de las cargas y la maquinaria, sino también la seguridad del personal.
Las maniobras incorrectas, la falta de señalización o la sobrecarga del equipo son causas frecuentes de accidentes laborales. Por ello, la normativa vigente como el Real Decreto 1215/1997 sobre equipos de trabajo, establece la obligación de aplicar procedimientos normalizados y de formar adecuadamente a los operadores.
Un protocolo bien definido contribuye a:
● Evitar accidentes por caída o balanceo de cargas.
● Prolongar la vida útil del puente grúa.
● Aumentar la productividad mediante operaciones más controladas.
Procedimiento de carga seguro en puente grúa
Antes de iniciar cualquier maniobra de izado, se deben seguir las siguientes etapas:
- Inspección previa del equipo: Comprobar el estado del cableado, ganchos, frenos, dispositivos de seguridad y mandos de control. Cualquier anomalía debe ser reportada y corregida antes de su uso.
- Verificación del entorno de trabajo: Asegurar que el área esté libre de obstáculos, personal no autorizado y con señalización visible. La comunicación entre operador y señalista debe estar previamente acordada.
- Evaluación de la carga: Confirmar el peso, el tipo de material y el punto de sujeción adecuado. Nunca se debe exceder la capacidad nominal del puente grúa indicada por el fabricante.
- Maniobra de izado: Elevar la carga lentamente, verificando su equilibrio. Evitar movimientos bruscos y mantener la carga lo más cerca posible del suelo durante el desplazamiento inicial.
Procedimiento de descarga de puente grúa
La descarga requiere la misma atención que la elevación. El procedimiento debe incluir:
● Verificación del punto de descarga: la superficie debe ser estable y estar nivelada.
● Comunicación constante: el operador debe mantener contacto visual o por señal con el señalista.
● Descenso controlado: bajar la carga de forma gradual, sin balanceos.
● Liberación segura: solo retirar los elementos de sujeción cuando la carga esté completamente apoyada y estable.
Errores operativos más comunes y medidas preventivas
Entre los errores más habituales se encuentran:
● Sobrecarga del equipo: exceder la capacidad máxima compromete la integridad estructural.
● Enganche incorrecto: el uso inadecuado de eslingas o ganchos puede provocar la caída de la carga.
● Falta de coordinación: la ausencia de comunicación entre operarios aumenta el riesgo de colisión o atrapamiento.
● No delimitar la zona de trabajo: expone a terceros a posibles accidentes.
Las medidas preventivas incluyen el mantenimiento periódico del equipo, la actualización de los protocolos internos y la revisión diaria antes de cada turno operativo.
Formación, competencias y responsabilidades del operador de puente grúa
El operador de puente grúa debe contar con formación específica en manejo seguro de equipos de elevación, conocimiento de la normativa aplicable y
destrezas en señalización y comunicación con el equipo de trabajo.
Además, debe ser capaz de identificar riesgos potenciales y actuar conforme a los procedimientos establecidos.
La empresa, por su parte, tiene la responsabilidad de garantizar:
● La formación continua del personal.
● La supervisión periódica de las maniobras.
● La disponibilidad de manuales, fichas técnicas y equipos de protección individual (EPI) adecuados.
Conclusión: la disciplina operativa como garantía de seguridad y eficiencia
El uso del puente grúa exige rigor, conocimiento técnico y disciplina operativa. Aplicar correctamente los protocolos de carga y descarga no solo evita accidentes, sino que optimiza los procesos industriales y preserva los recursos humanos y materiales. La seguridad no es un complemento, sino una condición esencial para una operación eficiente y sostenible.